miércoles, 8 de noviembre de 2017

Escucha la banda sonora de 'Taxi' de Carlos Zanón



Escucha la banda sonora de Taxi, editado por Salamandra, en este enlace. La música es una marca personal en los libros de Zanón y en esta última novela no podía faltar. Además, cada capítulo es una canción del disco Sandinian de The Clash. 

Para escucharla debes tener instalado la aplicación Spotify. 

martes, 7 de noviembre de 2017

Carlos Zanón tiene una parada obligatoria con su 'Taxi' en Tres Culturas


La Fundación Tres Culturas y el Festival Granada Noir, en colaboración con la editorial Salamandra, Cervezas Alhambra y la Obra Social ‘la Caixa’, organizan la presentación del libro Taxi, de Carlos Zanón, el 8 de noviembre a las 19:30 horas en Sevilla y al día siguiente a la misma hora en Granada.

Carlos Zanón, actual comisario del Festival BCNegra y encargado de dar continuidad al mítico Pepe Carvalho, el célebre detective creado por Manuel Vázquez Montalbán, presentará su última novela, llena de oscuridad, dolor y poesía y sobre sus personajes inolvidables como Sandino, el taxista que busca desesperadamente el amor por las calles de Barcelona al ritmo de The Clash. El autor conversará con el escritor Juan Ramón Biedma en Sevilla y con el cantante de Niños Mutantes, Juan Alberto Martínez, en Granada.
En Sevilla contaremos además con la actuación del artista Andrés Herrera, alias Pájaro, para poner música a la presentación.

Banda sonora de 'Offshore' de Petros Márkaris



Escucha la banda sonora de 'Offshore' (Tusquets) en este enlace. Tienes que tener instalada la aplicación Spotify. 

Resumen de la sesión de 'Offshore' de Petros Márkaris


La sesión tendrá lugar el martes 21 de octubre. 

lunes, 9 de octubre de 2017

Vuelve el género negro a Tres con libros. “Offshore” de Petros Márkaris a debate

Tres con libros vuelve a tener al escritor griego Petros Márkaris después su paso por la Feria del Libro de Sevilla en 2012. Ese año presentamos y debatimos en el club de lectura la primera obra de la llamada Tetralogía de la Crisis, Con el agua al cuello. Esta vez vamos a debatir su última obra publicada en España, Offshore (Tusquets), y por primera vez lo tendremos en la sede de la Fundación Tres Culturas el próximo jueves 19 de octubre a las 19:30 h.
Esta lectura se realiza gracias a la colaboración de la editorial Tusquets y con ella, retomamos el género negro en Tres con libros.  
En esta nueva novela, Márkaris vuelve con la célebre saga del comisario Kostas Jaritos, uno de los personajes policiacos más carismáticos de la narrativa europea contemporánea. En Offshore, la décima de esta serie de novelas negras, un comisario Jaritos siempre receloso ante el futuro griego muestra las nuevas formas de corrupción política en una Grecia en la que empiezan a aflorar dinero e inversiones.

PROGRAMACIÓN DE LECTURA

Semana del 4 al 11 de octubre de 2017*
Entrega del ejemplar.

Jueves, 19 de octubre de 2017*
19.30 h. Conversación con Petros Márkaris. El autor estará acompañado por el periodista Alejandro Luque.

Martes, 21 de noviembre de 2017*
18.00 h. Sesión del club de lectura. Puesta en común de la obra e intercambio de ideas.

* Fechas sujetas a modificación según necesidades del club.

Colaboran:



Resumen de la sesión "Canción dulce" de Leila Slimani


Una lectura intensa y debatida

Inauguramos curso en nuestro club de lectura con la novela Canción dulce, de la escritora marroquí Leila Slimani, Premio Goncourt 2016, editada por Cabaret Voltaire. Se trata del segundo Goncourt que leemos y debatimos, tras Brújula, de Mathias Enard. La novela fue presentada por la escritora, en conversación con la periodista Lucrecia Hevia, el pasado día 21 de septiembre en el patio central de la Fundación. Resultó un acto memorable tanto por la participación del público como por la intervención de la novelista.

La traductora de la novela, Malika Embarek, según nos comenta Olga, ha explicado por carta algunos aspectos del proceso de traducción del original francés, así como ciertas dificultades que tuvo que superar en la traslación de una lengua a otra. Decidió comenzar la traducción del texto sin lectura previa, al contrario de lo que constituiría supuestamente una práctica razonable y habitual al enfrentar la traducción, es decir, traducía a medida que avanzaba en la lectura en la lengua original, a la vez que iba desentrañando la trama. Por otro lado, en cuanto a la expresión de la ternura en los contextos en que los niños hacen su aparición, expresó la dificultad de trasladar al español aspectos de la musicalidad de la lengua francesa, y de qué modo solventó el problema recurriendo al diminutivo, tan expresivo en castellano, pero de escasa virtualidad en francés. Se trata de una traducción impecable, a juicio de los miembros del club.  Recordemos que Malika Embarek es así mismo traductora de la obra de Mohammed Chukri, Rostros, amores, maldiciones, también editada por Cabaret Voltaire, y que fue objeto de debate en otra sesión del club de lectura.

Al comienzo, tuvimos ocasión de conversar con Miguel Lázaro, editor de Cabaret Voltaire, mediante videoconferencia. Tras explicar el proceso de selección y concesión del Premio Goncourt, Lázaro nos comunicó que los contactos con la escritora y la decisión de publicar la novela en español fueron previos a la adjudicación del galardón. Otras obras suyas anteriores a la que hoy debatimos, como el ensayo Sexo y mentiras, y la que fue su primera novela, El jardín del ogro, saldrán a la venta en España el año próximo bajo el sello de esta misma editorial. Miguel Lázaro nos hizo partícipes de algunos aspectos de la biografía de la autora y de la propia novela, en respuesta a las preguntas de los lectores.
A lo largo de la puesta en común se puso de manifiesto el formato adoptado por la editorial, en aspectos tales como las dimensiones del libro, el papel empleado o la tipografía, muy del gusto de los asistentes en cuanto a una satisfactoria experiencia lectora. También llamó la atención el diseño de cubierta, a partir de una oportuna imagen de Gail Albert Halaban, seleccionada de su Series Out my Window.

 Un certero análisis psicológico

Llamó la atención que la conclusión de la trama, el asesinato de los niños por parte de Louise, la niñera, y su frustrado intento de suicidio, se dé a conocer desde el principio, basándose el transcurso del relato en una retrospección, en la que se recomponen los antecedentes del suceso. Así, con este recurso narrativo, las expectativas del lector se centran, no ya en la conclusión, que se nos ha revelado, sino en los entresijos del proceso que determina que el acto atroz suceda. Y, en este sentido, en el de no distraer la atención del lector, apuntan los rasgos de estilo de la obra tales como un léxico exento de dificultad, el uso predominante de frases cortas o una sintaxis ágil que permite una lectura fluida, así como la escasa relevancia de elementos descriptivos ajenos a los acontecimientos o la ausencia de un lenguaje específicamente poético.
También se comentó el uso del tiempo presente en la narración, que apunta a un propósito semejante, al actualizar el tiempo de  los hechos narrados al tiempo de la lectura, de modo que el lector vive en ese mismo presente el devenir de unos acontecimientos que sabe, sin embargo, que se refieren a un pasado de la historia, pues la conclusión ya le fue desvelada. Con estos recursos, junto con la pertinente selección de acontecimientos que constituyen la trama, y las retrospecciones que nos narran hechos del pasado necesarios para la comprensión del conjunto, no ha de sorprendernos que la lectura de la novela resulte intensa.
Se puso de relieve el magnífico análisis psicológico de Louise, la niñera, que recuerda las películas de Roman Polanski, en la descripción del deterioro del personaje hasta el desenlace. En efecto, Louise se nos muestra como una persona egoísta y solitaria que se ampara en la familia que contrata sus servicios de cuidadora, confundiendo la relación profesional con sus deseos de integración familiar, de su búsqueda de afecto y reconocimiento. Se trata de un personaje de tensión contenida, que posee una intensa violencia interna. Es rígida, perfeccionista, maniática. Pero también es víctima de sus circunstancias vitales, tal vez fruto de decisiones equivocadas. A lo largo de su vida conoció permanentemente el desamor, tanto de su pareja como de su hija, que la abandonan. El relato nos da cuenta de la miseria económica en que se desenvuelve, acosada por el casero, que reclama el pago del alquiler, atosigada por el impago de multas e impuestos, sobreviviendo a duras penas en una vivienda deteriorada, desordenada y sucia, en contraste con la perfección con que cuida las casas ajenas, en las que trabaja. Todo esto justificaría el afán del personaje en crear nuevos contextos vitales para su existencia. Pero la realidad choca con ese deseo. Se trata un personaje permanentemente desubicado.
Diagnosticada de melancolía delirante, una de las depresiones más graves, de la que incluso da muestra su extrema delgadez, se sugirió que tal vez al matar a los niños, buscara que Myriam se quedara nuevamente embarazada, lo que vendría a demostrar que Louise ha cortado fatalmente, en el desenlace, los lazos con la realidad. En efecto, el deterioro del personaje se muestra escalonadamente mediante la selección de episodios cada vez más en los límites. El de la coraza del pollo, que Louise presenta descarnada, pulida, y que tanto llega a alarmar a Myriam, es un trasunto, ya casi al final de la novela, del descarnamiento interior de Louise.
Las causas de la acción terrible de la niñera, además de indagarlas en su biografía, habría que buscarlas en la soledad del personaje, en su carencia afectiva, en la certeza de que la familia en la que había deseado, e intentado, integrarse como un miembro más, prescindiría de ella en el momento en que los niños asistieran al colegio.. Y sorprende, con todos los sucesos previos al crimen, que ni Myriam ni Paul reaccionaran despidiendo a la niñera. Tal vez la dedicación intensa al trabajo, y el delegar ciertas responsabilidades de la crianza a un tercero, justifiquen el no haber tomado esa decisión antes de que ocurriera lo inevitable.

El sentimiento de culpa como telón de fondo

Se trata de una historia cruel, que remueve internamente al lector. Late en el fondo el sentido de culpa experimentado por muchas madres al dejar a sus hijos en manos ajenas. Como consecuencia, se comentó el papel de las niñeras en general, que crían niños de otras mujeres hasta que crecen, rompiéndose normalmente la relación establecida.
La novela no ofrece soluciones directas a los problemas planteados, más bien proyecta cuestiones y dudas al lector, que ha de buscar sus propias respuestas. Sobre las relaciones de pareja, sobre el rol del hombre y la mujer en la convivencia y en el proyecto de vida que se emprende en común, sobre la decisión de tener hijos y cómo atenderlos y enfrentar la fase que se abre con la nueva situación, sobre cómo interactúan empleadores y empleadas cuando surgen problemas que superan el ámbito de los compromisos domésticos adquiridos… En este sentido, Louise experimenta serios problemas vitales, no solo los que atañen a su compleja psicología, sino los referentes a su subsistencia más básica. Sin embargo, ni Myriam ni su marido parecen conscientes de esas dificultades.
Y, tras la lectura, llegamos a preguntarnos si es necesaria la muerte de los niños en la historia, el sacrificio de inocentes desprotegidos, víctimas sin más. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que nos encontramos ante un  relato literario, una ficción, que aunque verosímil y basado en hechos documentados, pone al descubierto aspectos de la realidad que el lector puede recomponer. Y es aquí donde sería posible una interpretación de la novela como una crítica frontal a los fundamentos de la sociedad patriarcal. Aunque el punto de vista del lector tiene su razón de ser en la relación que éste entabla con la obra, a veces no coincidente con la intención del autor, en este caso el pensamiento de Slimani, reivindicadora de los derechos de la mujer, según puso de manifiesto en la presentación de la novela, coincide con esta interpretación.
La historia parte de una situación inicial, en la que encontramos una pareja con hijos pequeños con los roles tradicionales perfectamente repartidos: el marido, que trabaja y aporta el sostén económico, y la esposa, que cuida de la casa y los niños. Este equilibrio se rompe cuando Myriam, insatisfecha con la vida que lleva, decide trabajar como abogada, con la inicial oposición de Paul. Para ello delega la responsabilidad del cuidado de los hijos en otra mujer, curiosamente víctima a la vez de sus circunstancias vitales. El hecho espantoso con que culmina la historia no habría tenido lugar si la situación inicial, el reparto de roles, no se hubiera modificado, pues todo ocurre a partir de la decisión de Myriam.
Es la plasmación poética del sentimiento de culpa, convertido en argumento y materia literaria, que tantas mujeres arrastran al considerar que tal vez no están dedicando a sus hijos el tiempo que supuestamente deben dedicar. El desenlace representaría, en términos artísticos, la consecuencia, hiperbolizada, de la transgresión de uno de los postulados de la sociedad patriarcal, arraigada en la conciencia social.
Somos, en fin, conscientes de que nos encontramos ante una obra que admite interpretaciones y matices diversos, según las lecturas y los lectores que aborden sus páginas, poniéndose de manifiesto la importancia del lector en la interpretación, y la riqueza que supone compartir la experiencia de lectura.
…Y otros sabores, para terminar

En esta ocasión, Fidel Pernía con su habitual sensibilidad ha elaborado un pan con un surtido de especies dulces: canela, clavo, vainilla, azahar, miel… Cuenta que el hecho atroz de la muerte de los niños le produjo una sensación amarga que le recordó a la leche cortada. Y esta sensación la plasmó en el pan mediante el queso gorgonzola. Fidel afirma que existe una presencia de la maternidad en el queso gorgonzola a través de los agradables olores que transmiten los bebés. El conjunto da al pan un gusto amargo, que evoca gastronómicamente la sensación que experimenta la madre al reincorporarse a trabajar y dejar lo más preciado que tiene en sus manos a otra persona.
Y junto al pan, nuestra compañera Ana María Pérez Vega preparó una mermelada de naranja amarga, con los sabores que le evoca la lectura. Identifica el personaje de la niñera con el azahar, flor tan apreciada por su estética como por su perfume y origen de la naranja, en cuanto a la primera impresión que causa a Myriam. Tanto los roles de cada protagonista al comienzo de la narración como la relación dulce que se establece con los niños, la llevaron a elegir este tipo de mermelada, amarga por los acontecimientos desagradables que se suceden a lo largo de la lectura y su amargo final, como el sabor que permanece al degustarla.

Federico Ruiz Rubio. Tres con Libros.


Proceso de traducción de "Canción dulce" de Leila Slimani

Olga Cuadrado, Leila Slimani y Malika ämbaren. Embajada de Francia en Madrid.
¿Cómo fue el proceso de traducción de Chanson douce?

Ante todo, debo decir que fue la primera vez en mi larga trayectoria como traductora (desde los años ochenta) que decidí no leer previamente el original e ir descubriendo/traduciendo el primer borrador a la vez que iba leyendo.

Lo verdaderamente interesante de esta novela es la complicidad que se establece con el lector, que desde las primeras páginas ya sabe lo que va a ocurrir; y, pese a todo, la autora ha sabido mantener la tensión de principio a fin.

Contar es encantar”, decía Gabriela Mistral. Y eso es lo que hace Leila Slimani, con enorme talento.

Se sabe que en toda traducción hay pérdidas.

En este texto, concretamente, al pasar al castellano, se pierden fundamentalmente los sonidos. Si nos fijamos en la banda sonora que Olga Cuadrado ha elaborado para el Club de Lectura, hay varias canciones infantiles, sugeridas en el texto, empezando por el propio título, que, traducidas, no dicen nada al lector en español.

En la presentación del libro en Madrid, alguien me comentó que por qué no había traducido la mención a la canción “Une souris verte” (una ratita verde) por “Susanita tiene un ratón…” Me quede callada, pues no tenía mucho tiempo para aclararle que esa opción de familiarizar era totalmente inadecuada, pero pensé para mis adentros (quizá se me notó la sonrisita irónica) : “Pues vaya ganga habría sido la de la niñera Louise: no solo sabe cocinar, cuidar a los niños, arreglar la casa, hacer horas extra sin cobrarlas, sino que también sabe español… y enseña a Mila y a Adam canciones españolas… mientras los baña… estos niños parisinos hasta conocen a Gabi, Fofó y Miliki…

Los traductores somos conscientes de que hay que tener mucho cuidado entre las dos estrategias de traducción: extranjerización y familiarización; y dosificarlas.

El traductor asume, pues, que habrá pérdidas… pero también ganancias.

En esta traducción, la principal ganancia proviene del genio de la propia lengua española: los diminutivos. Un texto con unos niños, una niñera, con el parquecito infantil como escenario recurrente, con los sentimientos de esas mujeres emigradas lejos de su familias, con esa personalidad de Louise que a veces inspira compasión pese al asesinato que ha cometido, con el dolor/angustia de los padres…. Todos esos sentimientos se transmiten mejor con ayuda del diminutivo español, que en francés necesita un apoyo (se debe añadir “petit”, pequeño). En español, los sufijos del diminutivo introducen enseguida la ternura, la pequeñez: lagrimitas, amiguitos, abriguito, montoncitos de espuma, peinaditos, etc. Y, a su vez, los diminutivos me permitieron introducir el tono coloquial que por momentos tiene la voz narradora. Son diminutivos que, a veces, no están en el original, pero compensan las pérdidas que ha habido en otro lado. Sin olvidar, también, que hay que dosificarlos.
Traducir es una experiencia muy enriquecedora, te pone a prueba constantemente, te pone a ti mismo ante el espejo: lo que está diciendo el autor lo estoy escribiendo yo, con mi voz. Se confía en mí, para que sea fiel a sus palabras.
Disfruto mucho con la traducción porque amo la literatura.
Y con Canción dulce, pese a la dureza del argumento, me lo pasé muy bien: por la genialidad del estilo de Leila Slimani, por su sensibilidad, por la hondura psicológica de los personajes; y me imagino que vosotros, los lectores de este Club de Lectura, descubriréis, juntos, muchos más motivos.
Espero que hayáis disfrutado, como yo, de la lectura de Canción dulce.

Malika Embarek López